|
|
Balaguer medieval
Balaguer debe su origen a su situación estratégica como punto de
control del río Segre, la vía de comunicación más importante
entre la llanura de Lleida y la Septimania. La instalación de un campamento
militar durante la primera mitad del siglo VIII en el Pla díAlmatà (el yacimiento
arqueológico de época islámica más importante de Catalunya)
fue la primera huella del mundo islámico en la ciudad. Este antiguo campamento
se convirtió en ciudad (madîna) a finales del siglo IX, momento en que
también se construyó el castillo que más adelante se convertiría
en Sudda o residencia del gobernador y donde Yusuf al-Muzaffar (1045-1082) se construyó
un palacio decorado con yeserías pintadas, comparable con el existente en
la Aljafería de Zaragoza y que representa el máximo exponente de la
arquitectura islámica del siglo XI en la península ibérica.
Madîna Balagî llegó a su máxima extensión durante
los siglos X y XI, época en la que nacieron dos nuevos barrios del Pla sobre
la primera terraza del río.
Con la conquista de la ciudad por parte del Comte díUrgell en el año 1105,
Balaguer vivió la llegada de los nuevos pobladores que vinieron acompañados
de grandes cambios, tanto políticos como sociales, económicos y culturales.
Se implantó un nuevo sistema de gobierno y de organización de la propiedad,
el feudalismo.
La conquista supuso perdida de población, ruina y la reducción drástica
de la superficie urbana con el abandono del núcleo del Pla díAlmatà:
se pasó de una superficie de 33 ha. a una de 6 ha.
El hecho de convertirse en la capital del Comtat díUrgell fue decisivo para Balaguer,
ya que fue adquiriendo una considerable relevancia política, llegando a su
punto álgido en el siglo XIV. Con la llegada del Casal de Barcelona al frente
del condado (1314) la ciudad recibió un fuerte impulso. Se construyeron grandes
obras públicas (puente de Sant Miquel, Santa Maria, Sant Domènec...)
que le confirieron una fisonomía que ha perdurado hasta nuestros días.
La sentencia de Alfons el Benigne (1333), según la cual los judíos
eran expulsados fuera de las murallas de la ciudad, supuso la creación de
la judería formada por las actuales calles del Barri Nou, dels Teixidors,
Miracle y Sant Josep, y la configuración de la plaza del Mercadal. El último
efecto de la sentencia fue la necesidad de ampliar las murallas de la ciudad para
proteger el nuevo barrio, construcción que ya estaba acabada durante el asedio
que sufrió la ciudad a raíz del enfrentamiento de Jaume II el Dissortat
y el rey Fernando de Antequera en 1413. Este hecho determinó el inicio del
proceso de extinción del Comtat díUrgell y la perdida de la categoría
de la ciudad dentro de la Corona de Aragón. |
|